La espuma de poliuretano es un material plástico poroso formado por una agregación de burbujas, conocido también por los nombres coloquiales de gomaespuma en España o gomapluma en algunos países sudamericanos, . Se forma básicamente por la reacción química de dos compuestos, un poliol y un isocianato, aunque su formulación necesita y admite múltiples variantes y aditivos. Dicha reacción libera dióxido de carbono, gas que va formando las burbujas. Básicamente, y según el sistema de fabricación, se pueden dividir los tipos de espumas de poliuretano en dos tipos: Espumas en caliente: son las espumas que liberan calor durante su reacción, fabricadas en piezas de gran tamaño, destinadas a ser cortadas posteriormente. Se fabrican en un proceso continuo, mediante un dispositivo llamado espumadora, que básicamente es la unión de varias máquinas, de las cuales la primera es un mezclador, que aporta y mezcla los diferentes compuestos de la mezcla; la segunda es un sistema de cintas sin fin, que arrastra la espuma durante su crecimiento, limitando su crecimiento para darle al bloque la forma deseada; y la parte final de la espumadora es un dispositivo de corte, para cortar el bloque a la longitud deseada. Generalmente son las más baratas, las más utilizadas y conocidas por el público. Espumas en frío: son aquellas que apenas liberan calor en la reacción, se utilizan para crear piezas a partir de moldes; como rellenos de otros artículos; como aislantes, etc. Se fabrican mediante una espumadora sencilla, que consiste en un dispositivo mezclador. Normalmente suelen ser de mayor calidad y duración que las espumas en caliente, aunque su coste es bastante mayor. Características y usos: La espuma de poliuretano es un material muy versátil ya que, según los aditivos y los sistemas de fabricación utilizados, se pueden conseguir características muy distintas y espumas destinadas a usos muy diferentes. Desde los bien conocidos bloques de espuma elástica para colchones hasta espumas casi rígidas para juguetería, automoción o calzados. Para comparar las distintas espumas se suele utilizar mucho la densidad, pero sólo sirve como elemento comparativo cuando se habla de espumas con la misma composición, ya que distintas fórmulas dan características diferentes. En unas espumas se busca la mayor duración posible, en otras el precio más económico, en otras la transpirabilidad, la capacidad aislante, la facilidad de perfilar o dar forma, la ligereza, etc. La espuma de poliuretano (o gomaespuma) tiene múltiples usos en el mundo actual. Algunos de ellos son: En colchones como relleno principal o como integrante de los acolchados En muebles en asientos de sofás y sillas, relleno de acolchados, etc. En la construcción, como aislante térmico o como relleno En automoción como elemento principal de salpicaderos, asientos, etc. En muchos artículos más como juguetes, prendas de vestir, esponjas, calzados, almohadas, cojines, envases y en general todo tipo de acolchados o rellenos.
Sigo hablando de colchones. Hoy les voy a escribir sobre el Colchón de Espuma. ¿Qué es un colchón de espuma? Los colchones de espuma vienen en un material denominado poliuretano o poliéster y en espuma de ultima generación, la cual no tiene todavía un nombre universal y cada fabricante le da su propio nombre. Estas espumas son más higiénicas y permiten una mejor respiración de los tejidos que otros materiales sintéticos y además, brindan una mayor elasticidad. Anteriormente se decía que los colchones de espuma eran de mala calidad y tenían una mala fama pero con el paso del tiempo la fabricación de estos colchones ha mejorado mucho y se han introducido nuevos materiales en la producción. La espuma de poliuretano es un plástico poroso formado por una agregación de burbujas, conocido también por los nombres coloquiales de gomaespuma en España o gomapluma en algunos países sudamericanos. Se forma básicamente por la reacción química de dos compuestos, un y un isocianato, aunque su formulación necesita y admite múltiples variantes y aditivos. Dicha reacción libera dióxido de carbono, gas que va formando las burbujas. Hay que mencionar que debido a su proceso de fabricación que es diferente al proceso de fabricación de otras espumas hace que los colchones de poliuretano sea mucho más flexible que otros colchones y brinde una mayor superficie de apoyo, esto resulta ideal para personas con problemas en la espalda, para personas con sobrepeso o aquellas que quieran dormir en un colchón mullido. Yo personalmente debido a mis constantes dolores de espalda con mi viejo colchón me compre hace días uno de poliuretano el cual combine con un complemento viscoelástico y en el duermo muy bien aunque todavía me estoy adaptando a el. Las nuevas versiones de estos colchones vienen con 5 a 7 zonas de confort dándole un sostén optimo a las diferentes partes del cuerpo. Cuando se compra un colchón de espuma hay que tener en cuenta la densidad de la espuma y la altura del colchón. Cuanto mayor sea el porciento de densidad mejor será la calidad y durabilidad del colchón. Se dice que la densidad minima de un buen colchón debe ser de 40, el precio también influirá mucho en esto de la densidad pues a mayores densidades más caro será el colchón pero más duradero. En cuanto a la altura un buen colchón se caracterísa por tener una altura de unos 18 a 20 cm. También existe el factor de lo duro que sea el colchón y en esto hay muchos factores por ejemplo el peso y la altura de la persona. Para personas delgadas y pequeñas basta con un nivel 2 de firmesa, mientras para personas gruesas o pesadas y que sean altas deben usar un nivel 3 como mínimo. Cuando vayas a comprar un colchón de espuma la empleada de la tienda debe preguntarte esta información para así poder recomendarte cual es el mejor para ti. Es muy importante es probar bien el colchón en la tienda para poder saber si nos sentimos cómodos en el. Además ningún colchón por más bueno que sea no hace ningún efecto si no tienes una buena base, incluso existen bases con 7 zonas de confort. REFERENCIA: Buscando un buen Colchón Parte 2. Colchón de Espuma | Hogar Artículos Gratis
Los colchones son piezas flexibles que se colocan sobre la cama y se utilizan para dormir. Los colchones pueden estar rellenos de diferentes materiales, pero todos los colchones tienen el mismo fin, comodidad a la hora de dormir. El origen o antecedentes de los colchones viene de tiempo atrás, cuando utilizaban cueros, trapos, esteras para dormir, se buscaba una superficie plana para descansar sobre ella. Las personas pasamos más de la tercera parte de nuestras vidas durmiendo o descansando, por eso los colchones tienen una importancia mayor en nuestras vidas de lo que pensábamos. Los colchones se venden principalmente en comercio especializado, tiendas de muebles o almacenes de cadena, aunque nos encontramos en una época donde la tendencia es comprar por Internet. Los colchones son vendidos principalmente en tiendas de muebles, cuando las personas están comprando su mobiliario de dormitorio, los colchones son el complemento de esto. Las personas buscan en los colchones salud y confort, por eso están dispuestas a invertir más. El mercado de colchones se reparte igual entre la primera compra y la reposición, pero lo que debemos tener muy en cuenta es que, las ventas aumentan cada día más por Internet.